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Candidaturas independientes rumbo al 2018

Autor: CIDAC
Fuente: CIDAC
Las candidaturas independientes fueron una de las particularidades de la pasada elección del 7 de junio de este año. A pesar de que sólo 6 de 133 candidatos independientes resultaron ganadores en sus respectivas contiendas (ver Tabla 1), la inclusión de esta nueva figura representó un hito en el anquilosado sistema de partidos mexicano. Los triunfos de candidatos como Jaime Rodríguez “El Bronco” en Nuevo León y Pedro Kumamoto en el congreso local de Jalisco evidenciaron la posibilidad de competir por un cargo público sin contar con el respaldo de la estructura de un partido político. Las candidaturas independientes representan un parte aguas para el sistema partidista que anteriormente contaba con la exclusividad de presentar candidatos en las contiendas electorales. 
El efecto de este nuevo mecanismo va más allá de los resultados electorales de 2015 y no son pocos los que anticipan el protagonismo de este tipo de candidatos en las contiendas estatales de 2016, 2017 y sobre todo rumbo a la presidencial de 2018. Lo cierto es que, el impacto a futuro de esta figura es, hasta ahora, incierto, lo que ha provocado reacciones de la elite política que en algunos estados ha decidido establecer una serie de restricciones que bloquean el paso de los candidatos independientes y vulneran la equidad de la contienda electoral.

Tabla 1. 
Candidatos independientes en la elección de 2015
Ámbito y número de candidatos independientes Número de candidatos independientes victoriosos
22 candidatos independientes a cargos de diputación federal 1 candidato independiente ganador: Manuel Jesús Clouthier por el Distrito 05 de Culiacán Sinaloa
3 candidatos independientes a Gobernador (Baja California Sur, Campeche y Nuevo León) 1 candidato independiente ganador: Jaime Rodríguez Calderón en Nuevo León
29 candidatos independientes a diputaciones locales 1 candidato independiente ganador: Pedro Kumamoto por el Distrito X en Jalisco
79 candidatos independientes a Presidencias Municipales y Delegaciones 3 candidatos independientes ganadores: José Alberto Méndez Pérez por el municipio de Comonfort en Guanajuato; Alfonso Jesús Martínez Alcázar por el municipio de Morelia en Michoacán; y César Adrián Valdez Martínez por el municipio de García en Nuevo León.

La elección de 2015 demostró que las candidaturas independientes pueden representar una alternativa viable ante el desprestigio de los partidos políticos entre los ciudadanos. Este modelo de candidatura ofrece espacios, previamente reservados a los partidos, para quienes no están dispuestos a adscribirse a la “partidocracia” y sus ofertas electorales. Asimismo, fungen como una válvula de escape ante la disciplina partidista. Un ejemplo claro de esto es la candidatura de Jaime Rodríguez “El Bronco” quién logró capitalizar con éxito el descontento social ante la corrupción del PRI y del PAN a nivel estatal y ganó la gubernatura del estado de Nuevo León con alrededor del 48% de las preferencias, y con un margen de victoria de dos a uno sobre el segundo lugar, Ivonne Álvarez del PRI(1). Jaime Rodríguez renunció a una carrera de 33 años con el partido tricolor debido a desacuerdos con la dirigencia en la elección de candidatos a la gubernatura de su estado (ver Gráfica 1). Aunque el PAN resultó dominante en el congreso local, la candidatura de “El Bronco” tomó votos tanto del albiazul como del tricolor en la pista de gobernador.



Fuente: Elaboración propia con datos del INE

Las candidaturas de Pedro Kumamoto, en la contienda a diputado local por el distrito 10 de Jalisco, y de Alfonso Martínez, en el ayuntamiento de Morelia, demuestran el riesgo que pueden representar estas figuras para el monopolio de los partidos en distintos niveles electorales. Como demuestran los gráficos siguientes, los candidatos independientes restaron porcentaje de votación a los tres principales partidos (PRI, PAN y PRD) en Jalisco, y al PRI y al PAN en Morelia. Desde luego, el impacto de las candidaturas independientes varía de acuerdo a las características del distrito o de la contienda y por lo mismo, es difícil anticipar sus consecuencias a largo plazo. 
Fuente: Elaboración propia con datos del INE


Fuente: Elaboración propia con datos del INE
 
La preocupación que genera esta nueva figura para el statu quo es evidente con el reciente diseño y, en algunos casos aprobación, de las llamadas leyes “anti-Bronco”: una serie de iniciativas locales que promueven el endurecimiento de criterios para que un candidato independiente pueda competir con posibilidades reales a un cargo público. Chihuahua, Puebla, Sinaloa, Tamaulipas y Veracruz son algunos de los estados que han aprobado leyes secundarias con candados que buscan eliminar la ruta para los independientes (Ver Gráfico), obstáculos que van desde el aumento del umbral de firmas para competir, incluir copias fotostáticas de las credenciales de elector de los que los apoyan, hasta el requisito de tener un mínimo de 3 años sin militar en ningún partido político. Este criterio en particular, por ejemplo, hubiera dejado fuera de la contienda electoral a “El Bronco”, quien fue militante del Partido Revolucionario Institucional, y a Martínez Alcázar, que militaba en el PAN.


Fuente: Excélsior (2)
 
A pesar de las protestas en contra de este tipo de legislaciones restrictivas la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) recién resolvió una acción de inconstitucionalidad a favor de la ley “anti-Bronco” de Tamaulipas. La SCJN optó por determinar la “libertad configurativa” de las entidades y aprobó el incremento en el porcentaje de firmas necesario para optar por un cargo público. De acuerdo con el razonamiento de la Corte, las leyes mencionadas no son inconstitucionales ya que la Constitución no contempla valor porcentual alguno para que las candidaturas independientes demuestren su respaldo ciudadano. Es pertinente mencionar que la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales es omisa respecto de la regulación de candidatos independientes en el ámbito local -gobernadores, diputados locales e integrantes de los ayuntamientos- por lo que se explica que las legislaturas locales se aboquen a emitir los lineamientos. La proliferación de este tipo de legislaciones exhibe la incertidumbre que esta nueva figura genera a la partidocracia mexicana. En este sentido, es pertinente preguntarse ¿está justificado el miedo que las candidaturas independientes generan en los partidos políticos tradicionales? 
Los críticos de este tipo de candidaturas han señalado la ausencia de “independencia” de los candidatos -dado que individuos como Clouthier y “El Bronco” tuvieron un pasado partidista- y las dificultades que podrían generar para la gobernabilidad al carecer de plataformas ideológicas y vínculos partidistas en los Congresos. No obstante, estas figuras tienen el potencial de enriquecer el debate y aumentar las alternativas al sistema tradicional de partidos. Si bien es muy pronto para determinarlo, en el mejor de los casos, las candidaturas independientes inclusive deberían tener un efecto positivo en los partidos: su llegada debería ejercer presión en los partidos políticos ante amenazas creíbles de escisión, lo cual en el mediano plazo podría obligarles a democratizar y mejorar sus sistemas de elección interna de precandidatos y candidatos a cargos públicos. 
La posibilidad de una candidatura independiente para la elección presidencial del año 2018 ha empezado a generar ruido en los partidos tradicionales. En este momento es imposible determinar sus posibles implicaciones y las dificultades que una candidatura de este tipo podría enfrentar de resultar ganadora. Sin embargo, sí es posible señalar que de cara a las elecciones de 2018 una serie de ámbitos siguen sin estar resueltos que generan incertidumbre y posiblemente inequidad en la competencia, como la fiscalización y el reparto de los tiempos oficiales en radio y televisión. Dichos vacíos y la novedad de la figura hace aventurado anticipar desde hoy las probabilidades reales de un candidato presidencial independiente en 2018. No obstante, los riesgos de obstaculizar las candidaturas independientes, en el largo plazo, podría resultar en un retroceso de la democracia mexicana. Si la cúpula partidista continúa empeñada en cerrar canales de representatividad y de canalización del hartazgo de la ciudadanía hacia el mismo sistema de partidos, esto podría llevar a una mayor desarticulación de la clase política con la ciudadanía  y abriría la puerta a formas violentas y no institucionales de expresar dicho desencanto.
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Autores: Carlos de la Rosa, Ximena López, Mireya Moreno, Santiago Martínez y Rafael Vega.
Coordinadora: Mariana Meza.
Editora: Lorena Becerra.

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